Septiembre 13, 2008

Como cada sábado, les cuento un cuento

Me fascina Anton Chéjov.  Este cuento en particular es alucinante.

Una noche de espanto
Palideciendo, Iván Ivanovitch Panihidin empezó la historia con emoción:
-Densa niebla cubría el pueblo, cuando, en la Noche Vieja de 1883, regresaba a casa. Pasando la velada con un amigo, nos entretuvimos en una sesión espiritualista. Las callejuelas que tenía que atravesar estaban [...]