Para emocionarse frente a un cuadro no hay ni que saber de pintura, ni ser artista; sólo ser humano y dejarse llevar por la sensación que te recorre cuando ves un cuadro o un dibujo, sea de tu sobrinita o de tu hijito de tres o cuatro años, ambos convencidos que esas líneas gruesas y deformes son las flores, el perrito de la casa y hasta el sol.
Cuando ves grandes obras de maestros de la pintura realizados siglos atrás, por más legos y legas que seamos en historia del arte, invariablemente algo sentimos, así sea curiosidad por saber como ¡por Dios! tal o cual pintor pudo captar la expresión de una cara, un gesto, dibujar cuerpos perfectos, crear narraciones enteras en sólo un pedazo de tela.
A Jacques- Louis David (1748-1825), uno de los principales maestros del neoclasicismo, lo conocí sin saberlo en el bachillerato: en los libros de historia universal que nos presentaban a un soberbio Napoleón cruzando los Alpes…No soy artista, ni crítica de arte, sólo sé que cuando veo estos cuadros veo seres vivos, con tanta fuerza… belleza, lineas verticales y horizontales magistralmente unidas, en el caso de David.
Tuve el privilegio (y lo digo, por favor, con toda la humildad posible) de visitar el Museo de Louvre. Allí, frente a “La Coronación de Josefina” un descomunal cuadro de 9,79×6,21mts, donde este hombre retrató magistralmente no sólo a los personajes principales, sino a todos los presentes, no pude menos que preguntarme más de una vez… pero, cómo lo hizo?!
Otro cuadro formidable es la Muerte de Marat; una muerte resultado de la confianza: mientras tomaba un largo baño en tina debido a la enfermedad que tenía en la piel, el diputado hizo pasar a la joven que le traía la muerte.
Sin embargo, a pesar de hace ya 215 años que Carlota Corday apuñaló al revolucionario Jean-Paul Marat, hay dos motivos principales por los que la historia no lo ha olvidado: la inmortalización de su muerte por parte de su gran amigo Jacques- Louis David y el significado y las implicaciones políticas que tuvo su deceso para la revolución francesa. Aún hoy se escriben tesis de sobre las causas de esta muerte.
He aquí una breve exposición:
La muerte de Marat
La Coronación de Josefina
El juramento de los Horacios
Napoleón Cruzando Los Alpes























